Paloma Sánchez advierte que miles de productores en Sinaloa enfrentan una crisis por adeudos acumulados y falta de apoyos comprometidos. La senadora señala que más de 24 mil agricultores están en riesgo mientras continúan las protestas para exigir pagos pendientes. La situación del campo en Sinaloa ha alcanzado un punto crítico que ha encendido alertas entre productores, legisladores y actores del sector agropecuario. La senadora Paloma Sánchez ha visibilizado esta problemática al señalar que miles de agricultores enfrentan un escenario de incertidumbre económica derivado de adeudos pendientes y la falta de cumplimiento en apoyos comprometidos. La crisis no solo impacta a quienes trabajan la tierra, sino que amenaza la estabilidad de una de las principales actividades productivas del estado. De acuerdo con lo expuesto por la senadora Paloma Sánchez, uno de los principales reclamos de los productores gira en torno al pago pendiente de aproximadamente 750 pesos por tonelada, así como a la falta de cumplimiento en los programas de precios de garantía. Estos recursos, esperados desde hace cerca de dos años, representan un ingreso fundamental para cubrir costos de producción, mantener operaciones y evitar el endeudamiento progresivo que hoy coloca a miles de familias en una situación límite. En este contexto, la legisladora subraya que más de 24 mil productores sinaloenses se encuentran al borde de la quiebra, lo que refleja la magnitud del problema. La falta de liquidez ha obligado a muchos agricultores a reducir sus capacidades productivas, asumir deudas o incluso considerar abandonar la actividad. Este escenario no solo tiene implicaciones económicas, sino también sociales, al afectar directamente a comunidades cuya subsistencia depende del campo. Ante esta situación, las movilizaciones y protestas por parte de agricultores y transportistas se han intensificado, evidenciando un descontento creciente frente a la falta de respuestas. La senadora Paloma Sánchez destaca que estas manifestaciones no son actos aislados, sino expresiones legítimas de quienes exigen el cumplimiento de compromisos previamente establecidos. La exigencia central es clara: recibir lo que les corresponde para poder sostener su actividad productiva. Asimismo, la senadora advierte que el deterioro del campo sinaloense puede tener efectos en cadena sobre la economía regional y nacional. Sinaloa es uno de los principales productores agrícolas del país, por lo que cualquier afectación en su capacidad productiva impacta en la oferta de alimentos, en los precios y en la estabilidad de las cadenas de suministro. La falta de atención oportuna a esta crisis podría profundizar sus consecuencias en el corto y mediano plazo. Finalmente, Paloma Sánchez insiste en la urgencia de atender esta problemática con responsabilidad y soluciones concretas. Garantizar los pagos pendientes y restablecer mecanismos de apoyo efectivos no solo responde a una demanda sectorial, sino a una necesidad estratégica para el país. El campo sinaloense, concluye, requiere certidumbre, respaldo institucional y condiciones que permitan a sus productores seguir siendo un pilar fundamental de la economía nacional. Navegación de entradas PRI Sinaloa exige garantías para la libertad de expresión y señala la responsabilidad del gobierno ante la violencia en México Paro nacional sacude al país: campesinos y transportistas bloquean carreteras en 13 estados