PRI Sinaloa señaló que la salida de Rubén Rocha Moya no resuelve la crisis en el estado, exigiendo investigaciones, transparencia y acciones firmes ante la violencia y la incertidumbre.

El PRI Sinaloa afirmó con contundencia que la solicitud de licencia del gobernador Rubén Rocha Moya confirma la gravedad de la crisis que atraviesa el estado, señalando que este hecho no representa una solución de fondo, sino el reconocimiento implícito de un escenario que se ha deteriorado con el tiempo y que hoy exige respuestas claras, firmes y sustentadas en la legalidad, ante una situación que ha rebasado la confianza ciudadana.

Desde este posicionamiento, el PRI Sinaloa sostuvo que la salida del cargo no puede interpretarse como un acto suficiente ni como un cierre del problema, ya que la licencia no sustituye la rendición de cuentas, destacando que lo verdaderamente importante es esclarecer los hechos, determinar responsabilidades y garantizar que la ciudadanía conozca la verdad completa sobre lo ocurrido, en un contexto donde la opacidad solo profundiza la incertidumbre.

El partido subrayó que la gravedad del momento exige claridad y no evasivas, enfatizando que las instituciones deben actuar con autonomía, firmeza y sin ningún tipo de protección política, ya que la confianza en el estado de derecho depende de la capacidad de las autoridades para investigar con seriedad, presentar resultados concretos y garantizar que la ley se aplique sin distinción.

Asimismo, el PRI Sinaloa advirtió que el estado no puede seguir pagando las consecuencias de decisiones, omisiones o posibles fallas en la conducción gubernamental, señalando que la crisis no se limita a un cambio en el cargo, sino que permanece en problemas estructurales como la violencia, las desapariciones y la pérdida de control institucional que afectan directamente a la población.

En este sentido, el partido enfatizó que la licencia abre una etapa que debe resolverse con responsabilidad, destacando que el objetivo central debe ser recuperar la certidumbre, fortalecer la legalidad y garantizar un gobierno que dé la cara ante la ciudadanía, respondiendo con hechos y no con discursos, en un momento donde la exigencia social es cada vez más clara.

Con este posicionamiento, el PRI Sinaloa reiteró que nadie debe estar por encima de la ley, independientemente del cargo o afiliación, insistiendo en que la crisis no se resuelve con salidas administrativas, sino con verdad, justicia y acciones concretas que permitan recuperar la confianza y restablecer el orden en beneficio de la sociedad.