El PRI Sinaloa conmemoró el XXXII aniversario de Luis Donaldo Colosio Murrieta con una guardia de honor encabezada por su dirigencia estatal, reafirmando sus principios como guía vigente para el trabajo político y la construcción de un país con justicia y oportunidades. En Sinaloa, la conmemoración del legado de Luis Donaldo Colosio Murrieta se planteó desde una lógica distinta: no como un acto de nostalgia, sino como una reafirmación de rumbo. A 32 años de su partida, el PRI estatal llevó a cabo una guardia de honor encabezada por su dirigencia, colocando sus principios en el centro de una agenda que busca mantenerse vigente frente a los desafíos actuales. La figura de Colosio fue evocada no solo por lo que representó en su momento, sino por la vigencia de las causas que defendió. La justicia social, la democracia y la igualdad de oportunidades siguen siendo ejes que, en el contexto actual, mantienen una fuerza particular al conectar con las demandas de una ciudadanía que exige resultados y cercanía real. Durante el homenaje, la presencia de liderazgos del priismo sinaloense permitió reforzar una idea central: el legado no se conserva, se ejerce. La participación activa de la estructura partidista refleja una intención de mantener vivos esos principios a través del trabajo cotidiano, evitando que se conviertan en referencias estáticas o discursos repetidos. El acto también sirvió para fortalecer la unidad interna, entendiendo que los momentos de reflexión son clave para alinear visiones y consolidar un proyecto político con identidad clara. En un entorno donde la competencia política es cada vez más exigente, mantener cohesión y propósito se vuelve fundamental. Desde el PRI Sinaloa se ha insistido en que la política debe tener contenido y dirección. Retomar el pensamiento de Colosio implica asumir una responsabilidad frente a la ciudadanía, traduciendo sus principios en acciones concretas que impacten en la vida diaria de las personas. Además, el homenaje plantea una lectura de fondo: el país que Colosio imaginó sigue siendo una meta en construcción. Esto obliga a quienes participan en la vida pública a actuar con mayor compromiso, entendiendo que las causas no se defienden desde el discurso, sino desde el trabajo constante. En Sinaloa, el mensaje es claro: el legado de Colosio no se limita a ser recordado, se convierte en una guía activa. Una referencia que orienta decisiones, fortalece convicciones y mantiene vivo el compromiso de construir un México más justo. Navegación de entradas Volcadura de tráiler provoca cierre de la autopista México-Cuernavaca Detienen al secretario de Seguridad de Matehuala; estaría implicado en la desaparición de 7 electricistas