La senadora Paloma Sánchez alertó que la violencia ligada al crimen organizado en Sinaloa está impactando directamente en la economía local. Señaló que negocios, comercios y familias sinaloenses enfrentan pérdidas y condiciones de incertidumbre mientras el gobierno no logra contener la crisis de seguridad.

La senadora Paloma Sánchez advirtió que el clima de violencia que se vive en distintas regiones de Sinaloa está generando un fuerte impacto económico que afecta a miles de familias y negocios en el estado.

De acuerdo con distintos reportes empresariales y cámaras comerciales, la inseguridad ha provocado reducción en horarios de operación, cierre temporal de negocios y disminución en la actividad económica, especialmente en sectores como comercio, turismo y servicios.

Paloma Sánchez señaló que cuando la violencia se intensifica, la economía local también resiente sus efectos, ya que los ciudadanos reducen sus actividades cotidianas y los negocios enfrentan menores ventas y mayor incertidumbre.

En municipios como Culiacán, Mazatlán y otras zonas del estado, comerciantes han reportado afectaciones derivadas de hechos violentos, bloqueos, enfrentamientos y operativos de seguridad que impactan el funcionamiento normal de las ciudades.

La legisladora destacó que el problema no solo es de seguridad, sino también económico, ya que la inestabilidad termina afectando empleos, ingresos familiares y el dinamismo productivo de la región.

Asimismo, señaló que los pequeños y medianos negocios suelen ser los más afectados, pues dependen directamente de la actividad diaria de las ciudades para sostener sus operaciones.

Paloma Sánchez subrayó que la población sinaloense no debería cargar con el costo económico de la violencia, especialmente cuando se trata de una crisis que requiere respuestas firmes y estrategias efectivas de seguridad.

La senadora reiteró que el impacto de la narcoviolencia en la economía demuestra que la inseguridad no solo es un problema de orden público, sino también un factor que limita el desarrollo social y productivo del estado.

Finalmente, señaló que enfrentar la crisis de seguridad en Sinaloa es fundamental para proteger la estabilidad económica y el bienestar de las familias que dependen de la actividad productiva en la entidad.