Desde el Senado de la República, la senadora Paloma Sánchez Ramos acompañó a productores acuícolas de Sinaloa y Nayarit para exigir la emisión de una salvaguardia que frene el ingreso ilegal de camarón ecuatoriano. Advirtió que el contrabando pone en riesgo 400 mil empleos y afecta a casi 2 millones de personas en Sinaloa, Sonora y Nayarit.
En conferencia en el Senado de la República el 24 de febrero de 2026, la senadora Paloma Sánchez Ramos, junto con la presidenta de la Comisión de Pesca y Acuacultura, Ivideliza Reyes, respaldó la exigencia de productores acuícolas del noroeste del país para frenar el ingreso ilegal de camarón ecuatoriano que, señalaron, está inundando el mercado nacional.
La legisladora alertó que el contrabando de camarón representa una amenaza directa para 400 mil empleos, entre directos e indirectos, y para el sustento de casi 2 millones de personas en Sinaloa, Sonora y Nayarit, entidades que concentran el 90% de la producción nacional. Tan solo en Sinaloa operan más de 900 productores, mientras que en Nayarit existen 882 granjas camaroneras, en su mayoría del sector social.
Productores denunciaron el ingreso de hasta 20 tráileres diarios con camarón presuntamente reetiquetado en Centroamérica, principalmente vía Honduras y Guatemala, pese a la prohibición vigente de importar camarón desde Ecuador. La práctica, afirmaron, es posible por actos de corrupción en aduanas mexicanas que permiten el cruce sin inspecciones adecuadas.
La senadora Paloma Sánchez subrayó que esta competencia desleal ha provocado una caída superior al 50% en los precios, generando un escenario cercano al colapso productivo. Actualmente, más de 20 mil toneladas permanecen almacenadas sin venta en plena temporada de Cuaresma, periodo clave para la comercialización.
Además del impacto económico, se advirtió sobre riesgos sanitarios asociados al ingreso irregular del producto, recordando antecedentes como el síndrome de Taura y la mancha blanca, enfermedades que en el pasado devastaron la producción acuícola nacional.
Ante este panorama, la senadora respaldó la exigencia de aplicar de inmediato una salvaguardia comercial que detenga completamente el ingreso de camarón ilegal, así como fortalecer los mecanismos de inspección aduanera y sancionar penalmente a quienes faciliten actos de corrupción.
