La senadora Paloma Sánchez señaló que los mineros de Concordia denunciaron amenazas desde hace un año sin recibir respuesta efectiva de las autoridades, y demandó que el caso no quede en el olvido ni en el silencio institucional.
Tras los hechos que enlutan a familias de trabajadores mineros en Concordia, Sinaloa, Paloma Sánchez alzó la voz para exigir que la verdad no se pierda entre omisiones ni dilaciones. Recordó que desde hace más de un año existían denuncias sobre amenazas en la zona, sin que se activaran medidas de protección suficientes.
La legisladora subrayó que cuando las advertencias se ignoran, el costo humano es irreversible. La desaparición y posterior hallazgo sin vida de trabajadores no puede tratarse como un hecho aislado, sino como una señal de fallas graves en la prevención y atención de riesgos en regiones donde la violencia persiste.
Sánchez enfatizó que las familias merecen respuestas claras, investigaciones exhaustivas y resultados verificables. El dolor no puede convertirse en estadística ni en expediente archivado; debe traducirse en justicia y garantías de no repetición.
Asimismo, hizo un llamado a fortalecer la seguridad en zonas productivas del país, donde miles de trabajadores sostienen la economía regional bajo condiciones que requieren protección real del Estado.

